UN FAN VIAJA CON SU PADRE ENFERMO PARA ENCONTRAR A MESSI… Y LO IMPOSIBLE OCURRE ANTE SUS OJOS

Capítulo 8. La llamada inesperada

Hotel en South Beach, 26 de abril, 09:15. Habitación con vista al mar.

El teléfono de la habitación sonó, despertando a Rafael. Antonio seguía dormido, agotado por las emociones del día anterior.

—Diga —respondió Rafael, con voz somnolienta.

—Buenos días, señor Martínez. Le llamo de la recepción. Un representante del Inter Miami ha dejado un mensaje para usted.

Rafael se incorporó repentinamente, despierto.

—¿Un mensaje?

—Sí. El señor Messi los invita a usted y a su padre a visitar las instalaciones de entrenamiento del club esta tarde a las 16 horas. Un coche pasará a recogerlos.

Rafael se quedó sin palabras. La carta había funcionado.

Cuando colgó, despertó suavemente a su padre.

—Papá, no vas a creer lo que acaba de pasar.

Capítulo 9. La visita

Centro de entrenamiento del Inter Miami, Fort Lauderdale, 26 de abril, 16:00. Instalaciones del club.

Un sedán negro los esperaba frente al hotel. El conductor, amable y discreto, los condujo hasta las instalaciones de entrenamiento del Inter Miami.

Rafael notaba cómo su padre intentaba contener la emoción.

Un asistente los recibió en la entrada y los guió por las instalaciones. Les mostró los campos de entrenamiento, las salas de trofeos, los vestuarios. Antonio observaba todo con reverencia, como un niño en una tienda de juguetes.

—Y ahora —dijo el asistente—, el señor Messi los recibirá en la sala de prensa.

Antonio apretó la mano de su hijo con fuerza. Ese momento, ese preciso instante, hacía que todo valiera la pena.

Capítulo 10. Cara a cara

Sala de prensa del Inter Miami, 26 de abril, 17:30. Ambiente íntimo. Luz dorada del atardecer de Florida.