Dio un paso más cerca.
—La pregunta correcta es… ¿por qué no lo supiste antes?
Henderson tragó saliva.
—No entiendo de qué hablas.
Uno de los agentes extendió una tableta digital.
—Identificación confirmada. Comandante Tasha Mitchell. División de Control Interno Federal. Unidad especial de investigación.
Silencio.
Pesado.
Irrompible.
El oficial sintió cómo el suelo desaparecía bajo sus pies.
—No… no puede ser…
Tasha no apartó la mirada.
—¿Recuerdas cuando dijiste que eras la ley?
Él no respondió.
No podía.
—Te equivocaste —continuó ella—. Yo soy la que investiga cuando la ley se corrompe.
Henderson dio un paso atrás.