Abrió la carpeta.
Fotografías.
Testimonios.
Denuncias.
—Diecisiete reportes en los últimos dos años —dijo—. Todos archivados. Todos ignorados.
El oficial tragó saliva.
—Mentiras.
—¿Todas?
Pasó otra página.
—Cuatro vehículos dañados.
Otra.
—Tres detenciones ilegales.
Otra.
—Dos denuncias por agresión.
Y finalmente…
—Y hoy… la número dieciocho.
Silencio.
—¿Quieres seguir diciendo que son mentiras?