EL PADRE LA DEJÓ con ÁRBOLES SECOS… AÑOS DESPUÉS HERMANOS IMPLORARON que les ENSEÑARA…

Al acercarse, descubrió con horror que alguien había intentado manipular la bomba. Había marcas de herramientas en las tuberías y parte del cableado de la bomba solar estaba dañado. Alguien ha intentado sabotear el sistema, concluyó Martín después de examinar los daños. Afortunadamente no consiguieron mucho. ¿Quién haría algo así?, preguntó Elena, aunque en su corazón ya sabía la respuesta. Alguien desesperado respondió don Sebastián con voz grave. La sequía saca lo peor de la gente. Decidieron turnarse para vigilar el huerto.

Don Sebastián durante las mañanas, Martín por las tardes y Elena instaló una pequeña tienda de campaña para pasar algunas noches allí. No podían permitirse perder lo que tanto les había costado construir. Una noche, mientras Elena hacía guardia, escuchó pasos acercándose. Sigilosamente tomó una linterna y esperó. La silueta de un hombre apareció junto al pozo. Cuando estaba a punto de manipular la bomba, Elena encendió la luz. Raúl, dijo con voz firme, “¿Qué crees que estás haciendo?” Su hermano mayor se quedó paralizado, como un niño sorprendido robando dulces.

“Necesito el agua, respondió finalmente. Mis campos se están muriendo. ¿Y crees que la solución es robar, destruir lo que otros han construido? Es que no es justo, exclamó Raúl con la voz quebrada por la frustración. ¿Por qué tú, que nunca has trabajado la tierra, tienes agua mientras nosotros nos arruinamos? Elena se acercó a su hermano, iluminando su rostro con la linterna. Vio algo que nunca había visto antes en él. “Miedo, estás asustado”, afirmó. No como acusación, sino como constatación.

Tus campos están en peligro y no sabes qué hacer. Raúl desvió la mirada. Los bancos no esperan murmuró. Las hipotecas hay que pagarlas sequía o no sequía. Elena apagó la linterna y se sentó en una roca cercana invitando a su hermano a hacer lo mismo. ¿Hay otra solución? Dijo después de un largo silencio. Una que no implique robar ni destruir. ¿Cuál? Preguntó Raúl con escepticismo. Cooperación. Podemos compartir el agua, pero con condiciones. Esa noche, bajo un cielo estrellado, los hermanos enemistados llegaron a un acuerdo tentativo.