Cocinaba.
Limpiaba.
Cuidaba a los nietos.
Sin descanso.
Sin sueldo.
Sin un “gracias”.
Durante años pensé que era normal.
Que así era la vida.
Que una madre… y luego abuela… simplemente da.
Siempre da.
🕰️ El día que entendí todo
Ese día…
mi nuera dejó los platos en la mesa.
—Luego los lavas —me dijo sin mirarme.
