Quédate callado… le dice la empleada al millonario… y su actitud lo cambia todo…

Te lo prometo. Y tú prometes nunca más tener miedo de decirme lo que piensas. Lo prometo. Alejandro abrazó a Elena con más fuerza, sabiendo que había encontrado no solo a una esposa, sino a una verdadera compañera de vida. Más tarde esa noche, después de que todos los invitados se fueron y los niños se durmieron, Alejandro y Elena se sentaron en el mismo jardín donde él le había pedido matrimonio. Elena, en 5 años de casados, ¿cuál ha sido el momento más feliz?

Difícil elegir. Tal vez el nacimiento de Jimena o el día que Sofía vendió su primera pintura o cuando ascendieron a Diego o cuando dijiste que me amabas por primera vez. Para mí fue el día que me mandaste callar. ¿Por qué? Porque fue el día que aprendí a confiar en alguien completamente. Fue el día que descubrí que protección y amor son la misma cosa. Fue el día que mi vida real comenzó. Alejandro tomó la mano de Elena y la besó gentilmente.

Gracias por haber entrado en mi vida de la manera más inesperada posible. Gracias a ti por haberme dejado quedarme. Permanecieron en silencio unos momentos observando las estrellas en el cielo. Alejandro, sí. ¿Puedo pedirte una última cosa? Claro. La próxima vez que te mande callar obedece de nuevo. Alejandro se rió. ¿Por qué? porque puede que tenga algún secreto más para protegerte. ¿Qué tipo de secreto? Elena sonrió misteriosamente. Lo descubrirás en seis meses. Elena, ¿estás diciendo lo que estoy pensando?