¿Y si no querían ser encontrados?
¿Y si esto… terminaba rompiendo ese momento perfecto?
Pero algo dentro de mí… insistía.
No era curiosidad.
Era necesidad.
La llamada
Esa noche…
cuando el bebé se durmió…
marqué.
El corazón me latía tan fuerte que pensé que no podría hablar.
Sonó una vez.