El Último Deseo de un Niño Enfermo era ir a un Concierto de Juan Gabriel — Hasta que…

El último deseo de Rosa Morales era ir a un concierto de Juan Gabriel, pero los médicos del Hospital Infantil de México le habían dicho a sus padres que ella nunca saldría de esa habitación. Tenía 9 años y llevaba 6 meses internada luchando contra leucemia avanzada que no respondía a los tratamientos. Era noviembre de 1995 y Rosa pasaba sus días escuchando cassetes de Juan Gabriel en un pequeño reproductor que sus padres le habían llevado. Amor eterno era su canción favorita y la escuchaba una y otra vez imaginando cómo sería estar en un concierto rodeada de miles de personas cantando junto al divo de Juárez.

Enfermera Luisa había trabajado en ese hospital durante 15 años y había visto muchos niños enfermos, pero algo en rosa la había tocado profundamente. La niña nunca se quejaba del dolor, siempre sonreía a pesar de todo. Y su única alegría parecía ser esa música que sonaba constantemente en su habitación. Una tarde, mientras cambiaba el suero intravenoso, Luisa le preguntó, “¿Por qué te gusta tanto Juan Gabriel?” Rosa sonrió débilmente. Porque cuando canta me olvido de que estoy enferma, enfermera, me hace sentir viva.