Miró directamente a sus hermanos. No voy a fusionar mi terreno con los vuestros, pero os ofrezco algo diferente. La universidad está interesada en estudiar métodos de agricultura sostenible para combatir la sequía. Vuestras tierras podrían formar parte del proyecto como parcelas experimentales. Recibiríais financiación para implementar sistemas de riego eficientes y técnicas de cultivo sostenible bajo la supervisión científica del centro. Mantendríais la propiedad, pero trabajaríamos juntos en un proyecto mayor que nosotros mismos. Raúl y Javier se miraron sorprendidos por esta propuesta inesperada.
¿Y qué pasa con nuestras deudas?, preguntó finalmente Raúl. La financiación inicial del proyecto cubrirá parte de ellas, respondió Elena. Para el resto, he negociado con el banco un plan de refinanciación basado en el valor añadido que el proyecto universitario aportará a vuestras tierras. El banquero carraspeó. Debo aclarar que esto aún no está formalmente aprobado por el comité de riesgos. Lo estará, interrumpió Elena con firmeza. A menos que el banco prefiera ejecutar hipotecas sobre tierras que podrían formar parte de un proyecto de investigación internacional con apoyo de fondos europeos, el hombre guardó silencio, reconociendo la sutil amenaza.
Este centro, continuó Elena, dirigiéndose ahora a todos, no será solo mío. Propongo crear una fundación sin ánimo de lucro que lo gestione, con un patronato que incluya a representantes de la universidad. del pueblo y a aquellos que han sido fundamentales en su creación. Miró a don Sebastián, a Martín y a Lucía. Vuestro conocimiento, apoyo y visión han sido tan importantes como mi trabajo. Merecéis formar parte de esta historia. Don Sebastián, con lágrimas en los ojos, asintió lentamente.
Has honrado el verdadero legado de tu padre, muchacha. No el que te dejó en su testamento, sino el que llevaba en su corazón de joven. Pero intervino Javier, a un escéptico, ¿cómo viviremos de esto? Un centro de investigación no genera ingresos como un olivar comercial. Elena sonríó. Ahí está la segunda parte del plan. Junto al centro de investigación desarrollaremos una línea de productos gourmet basados en nuestras variedades recuperadas. No buscaremos el volumen, sino la calidad y la historia.