“Mira”, exclamó el anciano cuando la vio llegar señalando una pequeña protuberancia verde en una de las ramas. El primer fruto. Elena se acercó corriendo. Efectivamente, ahí estaba. Una diminuta manzana, no más grande que una canica, pero perfectamente formada. Era el primer fruto que nacía en aquel huerto en más de una década. Es hermoso susurró con lágrimas en los ojos. ¿Cree que llegará a madurar con los cuidados adecuados? Sí, respondió don Sebastián. Este manzano es de los que injertamos primero, ¿recuerdas?
Es el que recibió la yema del árbol de mi jardín. Esa variedad antigua que ya no se encuentra. Elena tocó delicadamente el pequeño fruto. Era la prueba tangible de que lo imposible podía hacerse realidad con suficiente fe y trabajo. “Deberíamos protegerla”, sugirió de los pájaros y del sol. Con una delicadeza infinita construyeron una pequeña jaula de malla para proteger la manzana, asegurándose de que recibiera luz, pero no el sol directo del mediodía. La noticia del primer fruto en el huerto de los palos secos se extendió por el pueblo como la pólvora.
Pronto, la gente comenzó a acercarse para ver el milagro con sus propios ojos. Entre ellos, para sorpresa de Elena, estaba doña Carmen, la madre del alcalde y una de las mujeres más influyentes del pueblo. Es verdad lo que dicen entonces, comentó la mujer observando el manzano con interés. Has conseguido lo imposible. Aún queda mucho trabajo por hacer, respondió Elena con humildad. Doña Carmen la estudió con atención. Mi hijo está organizando la feria de productos locales para septiembre.
¿Deberías participar? ¿Con qué? Apenas tengo un fruto. Sonrió Elena. Con tu historia, respondió la mujer. A veces lo que la gente necesita no son productos, sino esperanza. Y tú, muchacha, has creado esperanza de la nada. Tras la visita de doña Carmen, otras personas comenzaron a acercarse al huerto. No todos venían por curiosidad morbosa. Algunos traían conocimientos, otros ofrecían ayuda. Una tarde, María, la nieta de la antigua herborista del pueblo, se presentó con un frasco de líquido verdoso.