Una puerta se abrió.
Un doctor salió.
Y dijo algo que cambiaría todo.
Algo que haría que ese hombre tomara una decisión…
Que podría salvarla…
O destruirlo todo.
—
Porque lo que nadie sabía…
Era que la caída de Camila…
No era lo más peligroso.
Y que alguien, en las sombras…
Había estado esperando este momento…
durante siete largos años.

El doctor no se detuvo frente a ellos por cortesía.
Se detuvo… porque no tenía otra opción.
—¿Quién es familiar de la señora Camila Ríos?
El hombre dio un paso al frente sin dudar.
—Yo.