Prepara los líquidos:
En otro recipiente, bate el huevo, añade la leche y la mantequilla derretida. Remueve hasta integrar completamente.

Une las mezclas:
Forma un hueco en los ingredientes secos y agrega poco a poco los líquidos, mezclando hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Ajusta con un poco más de leche o harina si es necesario.
Forma los panes:
Divide la masa en porciones iguales y forma bolitas o discos de aproximadamente 5-7 cm de diámetro.