A partir de los 60 años, muchas personas empiezan a notar debilidad en las piernas, dificultad para caminar o menor resistencia. Este proceso se conoce como sarcopenia, la pérdida progresiva de masa muscular con la edad.
Los especialistas coinciden en algo clave: el desayuno es un momento fundamental para aportar los nutrientes que ayudan a mantener el músculo. No existe un alimento milagroso, pero sí combinaciones muy efectivas.