Reflexión final
El número de amigas no determina el valor ni la estabilidad emocional de una mujer.
Algunas florecen en grupos amplios.
Otras en vínculos íntimos y selectivos.
Algunas encuentran plenitud en la autonomía.
Más importante que la cantidad es la calidad de las conexiones y la coherencia con la propia personalidad.
La vida social ideal no es la que dicta la comparación, sino la que encaja con tu forma de ser.