El hombre de negro también fue arrestado. Los llevaron hacia las patrullas mientras Rodrigo gritaba amenazas y maldiciones que se perdieron en la noche. Cuando las patrullas se alejaron con sus prisioneros, quedó solo el silencio. Isabela se dejó caer sobre el pasto húmedo, temblando de pies a cabeza. Todo había pasado tan rápido, todo había estado tan cerca del desastre. Doña Estela se arrodilló junto a ella y la abrazó con fuerza. Ya pasó, ya terminó, está a salvo. Y si vuelve, y si contrata a más gente, y si no volverá, dijo doña Estela con certeza absoluta.
El comandante Vargas me debe varios favores. Rodrigo va a pasar al menos un mes en la cárcel por esto y cuando salga tendrá una orden de restricción que le impedirá acercarse a menos de 500 met de esta propiedad. Además, una pequeña sonrisa apareció en su rostro cansado. Voy a hablar con mi abogado mañana. Voy a cambiar mi testamento. Todo lo que tengo, toda mi fortuna va a ir a instituciones de caridad cuando muera. Rodrigo y Fernanda no van a recibir ni un peso.
Cuando se enteren, van a estar demasiado ocupados peleando mi testamento como para molestarte. Isabela miró a la millonaria con lágrimas corriendo por sus mejillas. ¿Por qué hace todo esto por mí? Porque eres la hija que nunca tuve. Porque vi en ti algo que hacía mucho tiempo había perdido. Bondad genuina en un mundo lleno de codicia. Doña Estela le limpió las lágrimas con su pañuelo. Y porque mi abuelo Cornelio habría querido que su fortuna fuera alguien que la usara para hacer el bien, alguien como tú.
Los días siguientes fueron de transición. Don Aurelio terminó las reparaciones de la casa, incluyendo el agujero que Rodrigo había hecho en la pared del cuarto. La casa chueca, ahora reforzada y hermosa, se convirtió en la envidia del vecindario. Isabela, con el consejo de doña Estela, comenzó a vender piezas del tesoro con mucha prudencia. un collar aquí, una pintura allá, siempre a través de Edmundo Salazar, siempre con discreción absoluta. Nunca vendía lo suficiente para atraer atención, pero sí lo necesario para transformar la vida de su familia.