La Viuda Aceptó Una Casa Chueca Como Pago De Su Patrona — Pero La Razón De Que Estuviera Chueca…

Mamá, mamá, ven rápido. Isabela se levantó de un salto, dejó la vela en el piso con cuidado y corrió hacia la sala. Encontró a sus seis hijos amontonados junto a la ventana, mirando hacia afuera con caras asustadas. “¿Qué pasa? Hay un hombre afuera”, susurró Emiliano. Está tomando fotos de la casa. Isabela se asomó por la ventana rota y sintió que el estómago se le hacía un nudo. Era Rodrigo Mendoza. Estaba parado en el jardín delantero a plena luz del día con una cámara profesional en las manos.

Tomaba fotografías de la casa desde todos los ángulos, el frente, los lados, el techo hundido, las ventanas rotas y lo peor de todo, llevaba un traje elegante y una sonrisa satisfecha que no presagiaba nada bueno. Isabela salió al pórtico con el corazón latiéndole en la garganta. Rodrigo dejó de tomar fotos y la miró con esa sonrisa. ¿Qué era más una amenaza que un gesto amistoso? Buenos días, Isabela. Espero no estar interrumpiendo. ¿Qué está haciendo aquí? Solo documentando la propiedad, respondió con voz melosa.

Verás, mi abogado me aconsejó que registrara el estado actual de esta casa para el expediente legal. ¿Entiendes? Doña Estela ya me dio las escrituras. La casa es mía legalmente. No puede hacer nada para cambiar eso. La sonrisa de Rodrigo se ensanchó, pero sus ojos permanecieron fríos como el hielo. Oh, no. Estoy intentando quitarte la casa, Isabela. Eso sería difícil, pero hay otras formas de resolver este asunto. Guardó la cámara en su bolso y se acercó al pórtico.

Mira este lugar. Está a punto de caerse. No tiene electricidad. No tiene agua corriente, las paredes tienen grietas enormes, el techo está hundido. ¿De verdad crees que es seguro vivir aquí con seis niños pequeños? Isabela sintió un escalofrío de advertencia. Puedo arreglarla poco a poco. ¿Con qué dinero? La voz de Rodrigo se endureció. Eres una mujer pobre, Isabela, una viuda sin recursos. Y esta casa necesita reparaciones que costarían cientos de miles de pesos, tal vez millones. ¿Cómo vas a pagar eso?