—¿De qué hablas? —se burló Julián.

Se construyó para crecer.

Pausa.

—Y quien no entienda eso…

no tiene lugar aquí.

Epílogo

Semanas después…

Altavista ya no era la misma.

No solo por políticas nuevas.

Ni por capacitaciones.

Sino por algo más profundo.

Respeto.

Los empleados empezaron a hablar.

A denunciar.

A confiar.

Y Isabel…

ya no era una voz lejana.