¡BAM! La puerta del fondo se abrió de golpe.

—Sí.

—Cuando la otra parte no tiene evidencia.

Abrió su portafolio.

Sacó **tres carpetas gruesas**.

Las dejó caer sobre la mesa.

El sonido fue pesado.

—Pero hoy… sí la hay.

Eduardo se movió en su silla.

—¿Qué es eso?

Isabel abrió la primera carpeta.

—Transferencias bancarias ocultas.

La segunda.

—Propiedades adquiridas durante la sociedad conyugal que usted registró a nombre de terceros.

La tercera.

—Y esta es mi favorita.

Sacó un pequeño dispositivo USB.