👔 El encargado
—Disculpen —dijo con respeto.
Miró directamente a mi yerno.
Luego a mí.
Y entonces dijo una sola frase:
—Señor… su mesa ya está completamente pagada.
Silencio.
Mi yerno frunció el ceño.
—¿Qué? ¿Quién pagó?
El encargado sonrió levemente.
—El dueño del restaurante.