Vivir una vida larga y plena depende de algo más que la genética. Si bien los rasgos heredados pueden influir en la salud, los hábitos diarios suelen influir en el envejecimiento del cuerpo.
Muchas personas que llegan a la vejez con gran movilidad y energía han dedicado décadas a desarrollar rutinas que contribuyen a su bienestar general.
Mantener el equilibrio en áreas como la nutrición, la actividad física y el manejo del estrés puede ayudar al cuerpo a mantenerse resiliente durante el proceso de envejecimiento.
Uno de los aspectos más importantes de un envejecimiento saludable es proteger el sistema cardiovascular.
Las afecciones relacionadas con el corazón y los vasos sanguíneos suelen desarrollarse gradualmente a lo largo de los años.
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