Pastel de Tres Leches
Separar los huevos
Separa las yemas de las claras de los 5 huevos. Coloca las claras en un bol limpio y completamente seco — cualquier rastro de grasa o yema impedirá que suban correctamente. Los huevos deben estar a temperatura ambiente para obtener mejores resultados.
Batir las yemas con el azúcar
Con una batidora eléctrica a velocidad alta, bate las yemas junto con los 200 g de azúcar durante 4–5 minutos, hasta obtener una mezcla pálida, espesa y cremosa (punto cinta). Añade el extracto de vainilla y los 60 ml de leche entera, mezcla brevemente. Reserva.
⏱ 4–5 minutos batiendo
Montar las claras a punto de nieve
Con el bol limpio y seco, bate las claras a velocidad media-alta hasta obtener picos firmes y brillantes. No sobrebatas — cuando mantengas el bol boca abajo y las claras no caigan, están listas. Este paso es la clave de la esponjosidad del bizcocho.
Incorporar la harina y las claras
Tamiza los 200 g de harina y los 10 g de polvo de hornear directamente sobre la mezcla de yemas. Incorpora con movimientos envolventes suaves. Luego añade las claras montadas en tres tandas, siempre con movimientos suaves de abajo hacia arriba para no perder el aire que dan la esponjosidad.
Hornear el bizcocho
Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula. Hornea a 175 °C durante 25–30 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga completamente limpio y la superficie esté dorada uniforme. No abras el horno durante los primeros 20 minutos.
⏱ 25–30 minutos en horno
Preparar la mezcla de tres leches
Mientras el bizcocho se enfría ligeramente, mezcla en un bol grande la leche condensada (397 g), la leche evaporada (354 ml) y la crema de leche (240 ml). Bate con un batidor de mano hasta integrar completamente. La mezcla debe ser dulce, espesa y perfectamente homogénea.
Empapar el bizcocho
Con el bizcocho todavía tibio dentro del molde, perfora toda la superficie generosamente con un tenedor o palillo, sin dejar zonas sin perforar. Vierte la mezcla de tres leches lentamente y de forma muy uniforme sobre toda la superficie. Verás cómo el bizcocho la absorbe poco a poco — esto es perfectamente normal y deseable.
Refrigerar
Cubre el molde con film transparente y refrigera durante un mínimo de 4 horas. Lo ideal es dejarlo toda la noche. Este reposo es absolutamente fundamental: permite que el bizcocho absorba completamente los lácteos y desarrolle su textura característica húmeda y sedosa.
⏱ Mínimo 4 horas · Ideal: toda la noche
Preparar la crema chantillí
Justo antes de servir, bate los 480 ml de crema de leche bien fría junto con los 60 g de azúcar en polvo a velocidad alta hasta obtener picos firmes y estables. Extiende la crema de manera uniforme y generosa sobre todo el pastel refrigerado usando una espátula larga.