La madrastra abandonó a los gemelos y subió a un avión; el jefe de la mafia lo presenció… ¿Qué sucede después…?
PARTE 1: LOS GEMELOS DEL BANCO 17
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México estaba lleno de prisa, maletas y personas mirando pantallas en lugar de mirarse entre sí. Era uno de esos lugares donde cualquiera podía desaparecer sin que nadie lo notara.
Y eso fue exactamente lo que ocurrió con dos niños de cinco años.
La mujer del abrigo beige caminaba rápido, con un bolso caro colgado del brazo y los labios apretados como si llegara tarde a algo importante. Detrás de ella corrían un niño y una niña idénticos, con rizos rubios, ojos claros y esa forma silenciosa de seguir a un adulto que ya no espera ternura. Él abrazaba un oso de peluche contra el pecho. Ella no soltaba su mano.