h1 30 minutos antes del “sí, quiero”, mi suegra se reía de mi madre… “¡Díganle que se bañe!” Nadie sabía que mi madre era la…

“Si hablas, te destruyes. Te quedas sin casa, sin apellido, sin nada”.

Juan apretó los puños.

“Prefiero nada que esto”.

Ernesto lo miró con desprecio.

“Eres débil”.

Juan respondió con un hilo de voz firme:

“Débil fui cuando falsifiqué la firma de Valeria”.

Sentí un golpe en el pecho. Decirlo en voz alta lo hacía real y definitivo. Ramírez tomó nota. Dora gritó:

“Eso no cuenta. Él estaba presionado”.

Alejandra la cortó.

“Presión no borra responsabilidad”.

Yo miré a Juan.

“Lo dirás todo”.

Juan tragó saliva.

“Sí”.

Dora se quedó rígida.