¡ESCÁNDALO! Su padre le dijo que 2 de sus trillizos muri3ron,


Los subió al Mercedes sin importar que mancharan la tapicería de lujo. En el trayecto hacia su mansión en las Lomas, el silencio era sepulcral. Pedro los tomaba de la mano, mirándolos con una curiosidad mística, mientras Eduardo luchaba con los recuerdos de aquella noche en el hospital privado más prestigioso de la ciudad.
—Lo sentimos, señor Fernández... su esposa no sobrevivió. El bebé está vivo, pero fue el único —le habían dicho los médicos hace 5 años.
Al llegar a la mansión, el ama de llaves casi deja caer la bandeja de plata al ver entrar a Eduardo con 3 niños idénticos.
—Señor... ¿qué es esto? —preguntó la mujer, persignándose.
—Dales de comer y prepárales ropa de Pedro —ordenó Eduardo con voz gélida.
Se encerró en su despacho y marcó el número de su abogado personal.
—Necesito que encuentres a Marcia Roldán, la jefa de enfermeras que atendió el parto de mi esposa. Me dijeron que se había jubilado y mudado al sur. Encuéntrala, no me importa cuánto cueste.
3 días después, el informe llegó a su escritorio. Marcia no se había jubilado; se había escondido en un pequeño pueblo de Veracruz, viviendo en una casa humilde y bajo un nombre falso. Eduardo viajó esa misma noche, con el alma cargada de una furia que quemaba. Al llegar a la modesta vivienda, la mujer abrió la puerta y, al ver la silueta imponente de Eduardo, su rostro perdió todo el color, cayendo de rodillas al suelo.
Eduardo la tomó por los hombros, obligándola a mirarlo.
—¿Dónde están mis otros hijos, Marcia? ¿Por qué me dijeron que Patricia solo había tenido a Pedro?
La mujer comenzó a sollozar, un llanto de culpa vieja y podrida que había cargado durante 5 años. Lo que confesó a continuación hizo que la sangre de Eduardo se convirtiera en hielo. No podía creer lo que estaba a punto de suceder...
La historia continuará en la sección de comentarios.